Nacida en Valencia el 2 de diciembre de 1977, esta innovadora modista valenciana encuentra su inspiración desde muy pequeña guiada por la tradición familiar en la cofección de trajes regionales. Su incursión en la delineación la llevó a la arquitectura técnica. La utilización de planos y líneas unidas a su gran creatividad promovió su devoción por el diseño, completando sus conocimientos de este campo con estudios de sastrería, corte y confección.
Encontrando que Valencia sugería ciertas limitaciones a sus inquietudes decidió encaminar sus pasos a Madrid donde se afincó en 1999. En pocos meses y debido a su persistencia y exclusiva forma de diseño consiguió llamar la atención de un pequeño público, con el que formó su primera cartera de clientes. Sería el primer paso en una carrera ascendente.
Maia Madariaga después de su exitosa trayectoria en New York, decide trasladar sus talleres a Madrid, donde atraída por los diseños de Marcela Mansergas la invita a formar parte de su equipo. Durante dos años colabora en sus colecciones pero ante la inminente demanda de sus clientes, decide terminar su participación, dedicándose exclusivamente a un negocio en evidente crecimiento. La creación de vestuarios para compañías de danza y teatro la guiaron a una incursión totalmente diferente dentro del mundo del patronaje. Continuando un plano totalmente opuesto, cabría destacar en sus trabajos más recientes: Moet&Chandon, Jameson, Lucky Strike, Marlboro, Vodafone, X-Box, Pasarela L’Oreal…
Más tarde presentará su primer proyecto en FEM, donde le será concedido el primer premio al mejor proyecto de pasarela, lo cual trajo nuevos clientes y otras nuevas inquietudes a su carrera. Actualmente se encuentra co-diseñando con Christian Laubuttin una línea de bolsos. A la búsqueda de más y mejores retos como el que brinda FIB Marcela Mansergas presenta su segunda colección que lleva el nombre -CHIPS&BREAD-.
CHIPS&BREAD, representa una relación establecida entre texturas, detalles y formas que dan vida a cada una de mis prendas. Como tejidos están presentes: linos, lanas, algodones… todos ellos con el suficiente cuerpo para dar una forma recia y estática a mis siluetas. Los diferentes estampados y bordados a mano son los que darán vida a una explosión de color que define la colección de principio a fin. Las líneas que dibujan algunas de mis prendas dotan a los vestidos de unas siluetas voluptuosas acabadas en pliegues, frunces y volantes, que recogerán cantidades de tejido alrededor del cuerpo; ofreciando así efectos y texturas muy variados. Cortes clásicos y tradicionales, pero con nuevas formas darán paso a la sastrería.
La creación de formas geométricas sobre los distintos tejidos, más los relieves que la estructuran darán paso a los acabados. Plasmando así una silueta formada por motivos que suavizan la línea y la imprimen de un carácter romántico.