
Diz trabaja para FIB una colección única preparada especialmente para el evento de Benicàssim, donde el estudio de los volúmenes y las formas juega el papel protagonista. Roberto Diz presentará deformaciones del cuerpo y exageraciones de los atributos femeninos a base de gigantescos volantes situados en las zonas más complicadas de la anatomía femenina. El negro será el color base de la colección que acabará en una sintonía de colores estridentes y forma igualmente exagerada. Vestidos desestructurados acompañan a chaquetas de corte clásico completamente armadas y cargadas de inusuales volantes fruncidos en un juego de volúmenes imposibles. El damasco, la gasa y el algodón darán forma a esta pequeña locura creativa pensada solo para el FIB.