Conciertos
The Hives
Texto: Ramon Oriol

 

Con una introducción de rayos y truenos se presentaron The Hives a arrollar a la afición a base de sonido garage sin sorpresas pero bien elaborado. Empezaron fuertes con “Guerre Nucleaire” y tocando seguidas “Walk Idiot Walk” y “No Pun Intended”, tal y como figuran en “Tyrannosaurus Hives”, su último álbum hasta la fecha. Seguidamente alternaron éxitos añejos con algunos temas nuevos aún por publicar, sin dejar nunca de descuidar el aspecto lúdico de su propuesta, o sea, no dejar de repetir su nombre como buena banda retro tipo Jon Spencer Blues Explosion o The Make Up. Y es que Howlin´ Pelle Almqvist sabe cómo arengar a las masas de manera persuasiva y convincente. Y poco importa que mucho público se fuese en espantada tras escuchar acaso su mejor canción “Die, All Right!” para llegar a tiempo al show de Amy Winehouse, ya que fueron reemplazados por el doble de audiencia. Ajeno en un principio a este hecho, Pelle continuó largando gracias al respetable con especial mención a la que montó en “Two Timing Touch”, cuando primero él y unos segundos más tarde el resto de la banda, se quedaron durante prácticamente un minuto completamente inmóviles en la posición más absurda que podáis imaginar. De anuncio, de foto, de chiste era la cara de algún que otro confundido miembro del público que, no sabemos si debido a todo lo que se había metido en el cuerpo, no podía entender lo que estaba sucediendo. Mencionar que entre las nuevas canciones hubo peores (“Well Alright”) y mejores (“Tic Tic Boom”, con su base a lo tema de Los Hermanos Dalton que solía abrir “Disco Grande”). Tras finalizar su show también se pudo ver a los propios Hives babeando a un lado del escenario en el set de ese reverso femenino de Elliott Smith que es Amy Winehouse.

Mejor momento: Cuando dedicaron “Die, All Right!” a los fans “de toda la vida” desatando el histerismo en las primeras filas.


video.fiberfib.com