Conciertos
Sondre Lerche
Texto: Carolina Leon

 

El noruego hiperkinético apareció con una puntualidad sólo existente en el norte de Europa, ante un público no muy numeroso pero fiel, y puso a trabajar a su banda en la ejecución de su muy variado repertorio. Va por cuatro álbumes y en cada uno de ellos ha puesto en práctica una forma distinta de pop-rock: anoche en el Vodafone FIB Club se empeñó en poner el acento en un power-pop saltarín, a veces cercano al punk-pop, con regusto a new wave americana, a Television y a The Cars, que se deja oír en su última producción discográfica, “Phantom Punch”. De éste salieron gran parte de las canciones escuchadas: “Airport Taxi Reception”, la apertura, “The Tape” y “She’s Fantastic” (entre otras), y por entonces, con imaginación, podías hasta pensar en un Roy Orbison un poquito pasado de rosca. Sorprendió a mitad de concierto con dos temas de “Duper Sessions”, “The Curse of Being in Love” y “Minor Detail”, llegando a arrancar gritos de las fans. Su faceta “crooner”, muy cerca del easy listening, se materializó en interpretaciones más guitarreras, sin emborronar por ello los matices. Tuvo el buen gusto, además, de estrenar una canción con nosotros, de nombre “My Hands Are Shaking”. Sondre era en esos momentos como el guaperas del instituto metido a cantante de rock, con todo el cuarto grado femenino suspirando de emoción. No sólo las chicas. “Es el tipo con más sensibilidad de todo el FIB”, me dijo un fan viéndome cual profesor ante el examen final. Sondre Lerche tiene un gran material, sudó, emocionó al auditorio, pero su encarnación rockera no deja de sonar acomodada y no araña nada de nada. Es pequeño, suave, se deja acariciar. No es un peluche, es Sondre Lerche.

Mejor momento: leyendo la chuleta que se había escrito en la mano, se presentó a sí mismo y a su banda: “Hola, me llamo Sondre Lerche”.


video.fiberfib.com