Era una ocasión especial. Confirmando el éxito de sus sucesivas ediciones, el VIII Festival Internacional de Cortos FIB llegaba a su fin este domingo, ante la atenta mirada de una audiencia que incluía desde Fibers extranjeros que curioseaban hasta verdaderos fanáticos del cine. En los minutos previos, un intrépido y bailarín DJ Moda amenizaba la espera mientras el Typox-333 Body Painting cedía paso a un enfático Manolo Lechón que, agarrando el micro, anunció la aparición estelar de la Terremoto de Alcorcón y sus subordinadas, Mona y Fina. La carpa Mustang se convirtió de repente en un cotarro por orden y gracia de la Reina de los Seísmos. La canción que abría la gala de entrega de premios fue “No sé qué me das”, que sonaba a todo gas, y el recinto se llenó hasta el techo. Mona y Fina luchaban contra los ventiladores mientras la Terremoto iba preparando el terreno. ¿Resultados? El premio del público al mejor corto en vídeo fue para “El efecto Rubik”, de Peris Romano, una filmación que muestra las complicaciones de la vida como los colores de un cubo Rubik que se tiene que completar, aunque sea ciertamente complicado. Hizo la entrega Pablo Rivero, el chico de Cuéntame. El premio del público Randstad fue para “Sálvame”, de Javier Veiga y lo entregó Martín Bello. Es la historia de la soledad personal y artística de un hombre que ve cómo llega una mujer y le rompe los esquemas. El premio al mejor guión se lo llevó “Equipajes”. Escrito por Arturo Ruiz, desarrolla la simple idea de apostar qué maleta saldrá primero en la terminal de recogida de equipajes en un aeropuerto. Eva Hache, quien se llevó una ovación, apadrinó la entrega del galardón. El premio al mejor actor fue para Janusz Banach, por “In Between”, y la mejor actriz para Marian Álvarez, por “Sálvame”. Y ya en la recta final, el segundo premio al mejor cortometraje fue para “Banal”, de David Planell. Es la historia de la rebelión de Ainoa, una chica de dieciséis años que va a decidir por sí misma adonde irá de vacaciones. Dicho premio lo entregó Borja Crespo, miembro del jurado. Y finalmente, el primer premio fue para “The tube with a hat”, de Radu Jude, que narra la relación basada en pequeños gestos y detalles de un padre y su hijo. Cerró el acto la “Diabéticamente Acelerada” Terremoto con su hitazo “Enajená”, y bailó hasta el apuntador.