Porque improvisar una pista de baile a las seis de la tarde no es moco de pavo, démosle un mecánico aplauso a los chicos y la chica de Dorian. Mecánico por lo que su sonido debe al pop industrial sin fecha de caducidad que a ratos fue rock bailable (arrancaron con “Voy a tener más problemas” y “La noche espiral”). De negro y manchas blancas, Mark Gili y los suyos sedujeron al respetable bajo la amenazante nube negra con sus ya clásicos “Te echamos de menos” y “El futuro no es de nadie”.
Mejor momento: Dos. Mark Gili perdiéndose entre el gentío mientras suena “La playa bajo el asfalto” y el erizante a capella de “Cualquier otra parte”, cartelitos de “Vaya song” incluidos.