Conciertos
Cansei de Ser Sexy
Texto: Íñigo de Amescua

 

Lo que son las cosas. La electricidad (la que pone en funcionamiento la tele, la nevera, la Black & Decker) se va al garete, CSS se ven obligados a dejar el escenario en un momento álgido, la gente se cabrea y… no pasa nada. Allí, todos con las luces apagadas, dando vueltas como ratones enjaulados, tan ocupados preguntándonos los unos a los otros sobre por qué se había ido la electricidad, que nadie se daba cuenta de que, como quarks metidos en la coctelera de un enorme y plástico acelerador de inducción magnética, con Lovefoxx tirada en el suelo negro del backstage sobre una toalla blanca mientras Slimane tiraba fotos apoyado en las puntas de sus redondas botas militares, la historia mejoraba. El público, desnudo (al menos de cintura para arriba) gritando a lo bestia, el técnico pidiendo algo de tiempo, todos a oscuras. Electricidad en las puntas de los dedos, en la base de la nuca, en la punta de la lengua, como si estuviéramos viendo un eclipse. Cuando volvió la luz, esto es lo bueno, todo fue a mejor y eso que la banda había quemado ya algunos de sus mejores cartuchos entre globos de colores, “A la la” entre ellos, y Lovefoxx ya se había quitado las dos capas de ropa (una camiseta enorme violeta rollo hippie y un mono de lentejuelas) para quedarse sólo con su mono rosa: “Gimme three wishes I wanna be that dirty finger and his six bitches”. El caso es que no se notó el breve parón y los brasileros se desataron de lo lindo con “Meeting Paris Hilton”, “Let’s Make Love And Listen To DFA” o “Music Is My Hot Hot Sex”.

Mejor momento: La banda saltando y estallando los globos de rabia y alegría al acabar el concierto.


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