Se aplaudió como uno de los shows más recordados del FIB Heineken 2002, cuando vinieron para presentarnos su segundo álbum, “Origin of Symmetry” (2001). Fue el disco que inició el boca-oreja entre los aficionados al rock con ascendente épico y sobrecarga de emoción. Ahora, el trío de Devon regresa en un gran estado de forma, como sólido cabeza de cartel del festival. Desgranarán en directo “Black Holes and Revelations”, su obra magna hasta el momento y uno de los mejores discos editados el pasado año.
El trío nació a finales de los noventa, cuando la penúltima gran eclosión británica de nuevas bandas daba ya sus últimos coletazos. Oasis trataban de defender su flojo “Be Here Now” con exabruptos y polémicas; Blur andaban en plena caída comercial con “13”, mientras Damon Albarn iniciaba sus andanzas fuera del grupo; Suede entregaba su peor disco imaginable, “Head Music”, y tan solo Pulp, con un espléndido “This Is Hardcore”, parecía conservar la magia que había impregnado las Islas los años anteriores. En ese escenario, tres jóvenes amigos de Devon, la localidad costera que vio nacer a sir Francis Drake, editaban “Showbiz” (1999), un disco que se diferenciaba de su contexto musical y reflejaba la ambiciosa apuesta del trío, que utilizó en la grabación una gran cantidad de instrumentos que se superponían en diferentes capas, para entregar un trabajo de escucha sacrificada pero de dulce recompensa.
Con un estreno de tales características, Matthew Bellamy y sus dos compañeros de banda se posicionaban en el entorno de grupos menos comprometidos con los éxitos fáciles pero con mayor profundidad compositiva y con más largo recorrido artístico; eso es, se alineaban con las propuestas de combos como Manic Street Preachers, Placebo y, claro, Radiohead. Las comparaciones con estos últimos, con los que además compartían productor, John Leckie, marcaron los primeros años de la carrera del trío. Quizás como respuesta a ello, doblaron el riesgo de su apuesta en su segundo largo, “Origin of Symmetry”, un disco denso y complicado, repleto de matices y aristas, y con las influencias reconocidas de pianistas clásicos como Rachmaninov y Tchakovsky. No en vano el piano -y afines como el órgano de iglesia y el mellotron- es uno de los instrumentos con mayor presencia en el álbum. La respuesta del público empieza a ser cada vez más masiva y la crítica deja de mirarles de reojo para empezar a fijar la mirada sin disimulo en sus intrincadas pero emocionantes composiciones. Tras la edición de un directo en París completado con caras B, “Hullabaloo Soundtrack”, Muse regresan en el 2003 con “Absolution”, una continuación de las virtudes -y también de los vicios- mostradas en “Origin of Symmetry”, en este caso enriqueciéndolas con unas letras que denuncian al gobierno británico por su apoyo a la guerra de Irak. El reconocimiento empieza a ser masivo, y el trío triunfa en Glastonbury y en el Live 8.
Tras un pequeño descanso, Muse vuelve en el 2006 dando un giro inesperado a su sonido y renovando su temario con “Black Holes and Revelations”, un disco igual de ampuloso y ambicioso que todos los anteriores, pero que, a diferencia del resto, aúna de forma brillante el sonido megalítico que siempre les ha caracterizado con unas melodías más directas y eficaces que nunca. En el disco -y en las entrevistas promocionales que lo han seguido- Matthew Bellamy vacía todas sus angustias vitales, y sus controvertidas opiniones han supuesto un rico nutriente para las publicaciones musicales desde el lanzamiento. El líder de Muse ha dado a conocer sus curiosas teorías sobre conspiraciones globales y vida extraterrestre, además de dar muestras de su fascinación sobre la teología y el Apocalipsis. La banda, posicionada ya como uno de los referentes actuales de mayor éxito en las Islas Británicas junto con Coldplay y Arctic Monkeys, visita el Escenario Verde después de haber estado tocando durante el último año en escenarios míticos como el estadio Wembley londinense, el Parc des Princes de Paris o el Madison Square Garden neoyorquino, donde actuarán en pocas semanas. Su directo es de los más espectaculares y vibrantes que podemos contemplar actualmente. No en vano han ganado en los últimos meses varios de los premios más distinguidos al “Mejor Directo del Año”, entre ellos los de MTV, Q, NME, Vodafone Live Music y Brit Awards. Si mantienen el setlist de sus últimos shows, el trío comenzará el concierto como inicia su último disco, con “Take a Bow”, y lo finalizará con uno de sus últimos singles, “Knights of Cydonia”. No faltarán temas clave de su discografía como “Plug In Baby”, “Sunburn” o “Time Is Running Out”, además de cortes más oscuros y menos reconocibles como “Citizen Erased” o “Hysteria”.