Con “Let’s get out of this country” (Elefant, 2006), Camera Obscura han dado una nueva vuelta de tuerca a su retropop de etiqueta. Bajo la batuta de Jari Haapalainen, los de Tracyanne Campbell se han alejado lo suficiente de “Biggest bluest hi-fi” (AndMoreSound Records, 2002) y de “Underachievers please try harder” (Elefant, 2003), como para entrar en el rincón de los clásicos sin pedir permiso a los chicos de Belle & Sebastian.
Tracyanne Campbell ha encontrado su lugar en el mundo. Y ese lugar tiene que ver con zapatos de charol y helados de fresa. “Let’s get out of this country”, tercer largo del mutante sexteto de Glasgow (mutante por la de cambios que ha habido en sus filas desde su formación, en 1996), suena a girl band de los 50 poseída por el espíritu indie de los 80 y embutida en una caja de singles de los 60. Camera Obscura ha dado un paso definitivo hacia ese pasado de tristeza pasajera y bailes de fin de curso con hora de vuelta a casa que podría resumirse en el corte Lynch del disco: “Come back Margaret”, una especie de “(I told) Every little star” premeditada. “Me gustaba pensar que podría sonar en una película de David Lynch”, dice Tracyanne, autora por primera vez de todas las letras del álbum que “tienen mucho de lo que me ha pasado este último año: cruzar Estados Unidos, enamorarme de Estocolmo, cortar con mi novio y volver a tener muchas ganas de tocar”. Olvidad los intentos de recomponer el scotish pop de los chicos de la tira cómica (Belle & Sebastian) de sus dos primeras apuestas y preparaos para volver al instituto esta noche, pero no al vuestro, sino al de Danny Zuco y Sandy Olsson. Brillantina a la vista.