Se acaba el Festival y con él un montón de sensaciones, de conciertos… y de actividades extra musicales que volverán el próximo año; pero cuando los Fibers vuelven a sus vidas, hay un equipo de personas que siguen trabajando para que el año que viene todo esté en sus sitio. Y precisamente en la próxima edición, la Cita con la Danza cumple diez años. Hablamos con su responsable Gabriella Foschi, una de las más apasionadas defensoras de esta disciplina artística a la que muchos miran de reojo…
“La danza brilla por su inexistencia en el panorama cultural. Se habla siempre de actividades artísticas que se relacionan entre sí, que se cruzan; se habla de teatro, de música, artes plásticas, cine, pero casi nunca de danza. La danza está un poco relegada dentro de su propio ámbito. Por ejemplo, al comenzar el proyecto, los periodistas siempre nos decían que la danza era una disciplina minoritaria; por eso la razón de proponer esta Cita ha sido siempre darla a conocer al gran público y desmitificar esta idea. Lo que le pasa a la danza es que simplemente ha sido la gran desconocida”.
Lo lamentable es que está situación se da en nuestro país de una forma más acusada. “En Alemania, Francia, Italia o Inglaterra la danza tiene su público; y sin embargo a pesar de que la danza española tiene un gran patrimonio como el flamenco, éste se conoce más fuera que dentro. Te vas a China, Japón o a Filipinas y hay más oferta de danza española que aquí. Las giras de compañías se mueven más en el ámbito internacional. Joaquín Cortés, Rafael Amargo, el Ballet Nacional, Antonio Márquez… es más difícil verles aquí y son más reconocidos fuera”.
Con este panorama resulta casi heroico que el Festival de Benicássim les abriese las puertas en 1999, la quinta edición. “Hablé con Manuel Lechón, responsable entonces de las actividades extra musicales… ese año lo vio difícil porque era muy tarde; de todas formas, lo propuso a la organización y al año siguiente, se aceptó, se incluyó en el cartel y empezamos con 200.000 pesetas del fondo de la Asociación que era lo mínimo necesario para pagar luz y sonido; el Ayuntamiento de Benicássim nos puso el escenario del pueblo, la Diputación se implicó y así empezamos. A partir de la segunda edición empezamos a crecer y crecer hasta que ya hace cuatro años, la Generalitat Valenciana nos ayudó a reunir un presupuesto razonable para mantener lo que nació como un formato de necesidad”.
Y ahora que se cumplen diez años, queda la satisfacción de haber conseguido una respuesta increíble del público, un público que ha ido creciendo desde los primeros curiosos del pueblo, veraneantes y despistados hasta llamar la atención del público masivo del propio Festival. No en vano, este año han pasado por el Festival 26 diferentes piezas coreográficas de 24 identidades distintas, compañías, grupos jóvenes o solistas premiados en diferentes certámenes. “Por la Cita con la Danza han pasado mucha gente joven que hoy en día están en compañías internacionales muy importantes que han ganados premios con 18 años, como Iván Pérez que empezó con la primera edición y hoy es bailarín del “Netherland Dance Theatre” y de hecho vuelto para bailar con su compañía. Ojalá contribuya este trabajo a ver la Danza como se merece, como una forma de expresión del alma, una manera de entender la cultura, la manera se ser de un pueblo”.