Conciertos
Mojave 3
Texto: Nina Garcia

fib06_mojave3_02_oscarlteje.jpg 

El Escenario Verde se llenó de fans de Mojave 3 ansiosos por escuchar en directo su nuevo álbum, “Puzzles Like You”, el quinto LP de una banda que sigue en el underground tras más de una década de trayectoria intachable. Los de Reading, liderados por Neil Halstead, tocaron también temas de sus discos anteriores como “This Road I’m Travellin”, de 1998. La ausencia de Rachel Goswell, aquejada de una enfermedad  en el oído, se suplió con los coros de Amy, una amiga del grupo, que era la tercera vez que subía al escenario. La energía de la novedad quedó reflejada en su entusiasmo a lo largo de todo el concierto, que se pasó saltando, bailando y tocando la pandereta. El sonido del bajo, potente más que ningún otro, dirigió un directo intenso y compacto con seis músicos en escena que se crecieron tema a tema. Y aunque el folk y el country son los ejes por donde han transitado las melodías de Mojave 3, en el escenario sonaron como una perfecta orquesta pop con matices surferos y, sí, countries también. En cada corte, la banda creó un crescendo grande y poderoso, volvió a la calma y lo retomó después con toda la energía posible. “Starlight No1” abrió la veda. Le siguieron canciones nuevas como “Puzzles Like You” o “Truck Driving Man”, que se alejan definitivamente de la introspección susurrada de sus discos anteriores. Halstead, con la acústica, buscó el tempo perfecto para iniciar “In Love With A View”, mirando la batería de Ian McCutcheon y los teclados de Alan Forrester. El público cantó bajito las letras de “Some Kinda Angel” y “Give What You Take”, de su segundo trabajo, “Out Of Tune”. A Halstead, con un sombrero de cowboy, le gritaron “guapo” varias veces y en “Trying To Reach You” nos devolvió, por un momento, al Gram Parsons más sensible. Y “Breaking the Ice” sonó armónico como ninguno, con la guitarra en primer plano perfilando esas melodías tan bien encontradas.

Mejor momento: Halstead buscó la atmósfera adecuada para empezar a cantar “Bluebird Of Happiness”, un tema ambicioso, largo, intenso, con el que acabaron su concierto. Una apoteosis instrumental de emociones.

Foto: Óscar L. de Tejeda


video.fiberfib.com