Si algo aprendimos de La Hora Chanante es que no te puedes fiar del Profesor Enrollado, que “siempre te la mete doblada”. Isolée (es decir, Rajko Müller), con su pinta de profe aseado, no siguió la máxima. Fue muy limpio, claro, sofisticado y jugando con los espacios vacíos tanto como quiso para parir ese house minimalista como un queso gruyere que puede oirse, sin ir más lejos, en su “We Are Monsters”. Me refiero a ese sonido que le une a Ricardo Villalobos y que se puso de manifiesto desde “Hermelin” (corte que abrió la actuación) hasta “Beau Mot Plage”, pasando por “My Hymatic” o “Picture Loved”. Cercanía más evidente cuando soltó su remezcla del “What You Say” del chileno. Ya saben, destellos, blips y claps secos como el desierto, ocasionalmente acompañados de voces mutadas para formar un conjunto elegante y sofisticado de ritmos y melodías rectas y oblicuas marca de la casa.
Mejor momento: Las veces que se puso menos minimal y se desmelenó.
Foto: Nathalie Paco