A la alegría por el electro. Hell (que ya no DJ Hell) solventó la papeleta de cerrar el Escenario Electrónico en la noche del sábado (la noche rara, porque uno arrastra el cansancio de dos días pero tiene en la cabeza que todavía queda el domingo) con todo eso que le hizo famoso y le llevó a montar su sello, ahora desatendido, Internacional Deejay Gigolo: la otra electrónica, la que recupera el macarreo y el disparate. No se alejó de ese techno que es el eterno recurso de todo DJ presente, pero marcó diferencias.