Es curioso ver cómo se gesta un concierto. El cuidado con el que el grupo intenta ordenar sus cables, soltando responsabilidades a los técnicos para liberar tensiones, los chispazos de nervio que saltan justo cuando la luz se apaga y la gente empieza a aplaudir: Seguro que este remolino asaltó el pecho de Marc Nguyen en esta tarde de Festival. La propuesta de Colder avanzó a pesar del inconveniente de no haber probado sonido. De abajo hacia arriba, así fue el concierto. Repasando las canciones de sus dos únicos discos, “Colder” y “Again”, el francés dispuso sobre los altavoces ese funk oscuro y erótico que tan bien sabe modular con canciones como “Slow Crescent”, “Wrong Baby”, “Downtown” o “Tonight”, una buena muestra de cómo hoy se puede hacer grandes líneas de bajo que hacen justicia a la rítmica de leyendas de la música disco como The Silver Convention u Odyssey.
Mejor momento: Los bailes de Nguyen en la mencionada “Tonight”: Algo así como una lúbrica relectura disco dub de los gloriosos movimientos robóticos de Donna Summer en el video de la mítica “I Feel Love”.