
Es bien sabido que la totalidad de Scissor Sisters necesita un nuevo estilista. Plexiglás, tejanos con remaches, gasa, muchas plumas y terciopelo de segunda mano son material imprescindible en las maletas de estos neoyorquinos rompepistas que musicalmente hablando han llevado el horterismo-chic a su cota más alta. No pocos todavía recuerdan lo bien que lo pasaron bailoteando en el escenario FIB Heineken hace dos veranos, cuando su casi recién estrenado disco homónimo ya era todo un fenómeno disco-cool mundial. Hoy escucharemos los temas nuevos de su segundo y esperadísimo trabajo, “Ta-Dah” (en las tiendas el 18 de septimbre), en el escenario Fibstar. Si no estás ahí, te lo tendrán que explicar.
Y es Jake Shears, Babbydaddy, Ana Matronic, Del Marquis y Paddy Boom han hecho bailar hasta la saciedad a propios y extraños con unas canciones cargadas de falsetes y purpurina, unas letras canallas a más no poder y una actitud en escena digna de las grandes estrellas glam de antaño. Por su música fluye un palpable gamberrismo que la comunidad gay (la que descubrió a la banda) aplaudió tanto como cualquier otra. Fue la confirmación de un viejo/nuevo género camp del siglo XXI, millones de fans moviendo las caderas como Tony Manero sin avergonzarse un ápice, gente de todo tipo y condición rindiéndose a los pies de la caspa ochentera mineralizada.
Todo comenzó hacia el 2002, cuando cinco supervivientes de demasiadas escenas de la Gran Manzana decidieron ponerse un nombre atroz, Dead Lesbian & the Fibrillating Scissor Sisters, y darle cuerda a todas las influencias musicales imaginables. De ahí surgieron performances en fiestas privadas de amiguetes varios, apariciones en radios locales de culto y primeras actuaciones en clubes liberales de la ciudad. Agitando la coctelera surgieron las referencias básicas: Giorgio Moroder, Elton John, Bee Gees y Donna Summer.
Y entonces llegó Pink Floyd. ¿A alguien se le ocurre una mejor versión de lo que llevamos de milenio? Automáticamente “Comfortably Numb” se convirtió en éxito. “Esa canción (la original de Pink Floyd) nos gusta mucho. Mientras preparábamos hacer una versión pensamos que sería divertido cantarla como si los Bee Gees se hubiesen pasado por el estudio“, comentaba el batería Pady Boom hace un tiempo. Entonces llegó el disco (”Scissor Sisters“, Polydor/Universal 2004), repleto también de otros hits de aúpa (”Tits on the radio“, “Electrobix“) y el reconocimiento y la fama generalizados. DJ´s como Felix da Housecat o Tiga les han remezclado, David Bowie les ha declarado amor incondicional y Elton John colabora en un tema de su nuevo álbum.
También han teloneado a Duran Duran (de quien son fans acérrimos), han estado en la mayoría de festivales que puedas imaginar (desde Glastonbury al T in the Park o Roskilde) y su nuevo material, dicen, es espectacular (el single, “I don´t feel like dancing“, se pondrá a la venta el 4 de septiembre). Pero, ¿cómo logran fusionar tanta tradición y hacerlo audible para un público tan diverso como el que tienen? Amas de casa, ositos e indie-pijos por igual contornean sus figuras con un álbum que no pasa de moda. Paddy Boom lo confirma: “La razón por la que nuestro disco es tan variado es porque todos tenemos ideas diferentes y nos gustan artistas muy diversos. No queremos ser un grupo de rock ni un grupo de pop a secas, queremos ser un grupo que haga la música que le sale naturalmente de dentro y nada más“.
Hablamos de verdaderos entertainers, de profesionales del cachondeo escénico que muchos han visto cambiarse de atuendo a cada canción que interpretan en directo. ¿Quién no recuerda a Jake Shears en pelota picada al final de su show en Benicassim 2004? Fue quitándose prendas hasta que se quedó con una mini toalla cubriéndole la entrepierna. Finalmente, agobiado por un calor sofocante, dejó ver sus encantos al respetable mientras brincaba como un fauno macarra y contagiaba su fervor a toda la carpa. “Eso es lo que queremos” -advierte Boom de nuevo-”que la gente baile y lo pase en grande en nuestras actuaciones. Bailar es una forma de sentirse libre, de expresarte por ti mismo y nosotros hemos decidido defender eso como sea“. Y para esta misma noche, nosotros nos preguntamos si la inimitable -por excesiva y extrema- estética de los Scissor Sisters será similar a la que les hemos visto llevar en varios festivales. ¿Siguen alguna moda retro anti-cool? ¿Visten así día a día? ¿Les gusta de veras? “No nos preocupa hacer algo que esté de moda o no. La gente no podrá etiquetarnos con facilidad y eso nos gusta. Se trata de buscar tu propio estilo.” Tranquilo, Paddy, nosotros no etiquetamos a nadie, sólo nos sorprendemos, y nos encanta que vosotros nos sorprendáis.