
Otro tema interesante son los programas musicales. Hace años que muchos nos preguntamos qué ocurre con los programas musicales en la televisión española, cómo es posible que lo más cercano que hubiera a uno fuera “Música sí” (ahora remozado y con otro nombre, pero sigue siendo esencialmente lo mismo).
Quitando este papelón de los sábados por la mañana, lo increíble es que la idea general es que hay muchos programas de música en televisión. Noche de fiesta, por ejemplo, cuando estaba, o cualquiera de estas galas tipo “El verano gallego” o similares. Estos maratones en las que canta Isabel Pantoja y hace un sketch Mariano 1,85 son considerados programas tanto musicales como culturales. Ya se sabe que hay gustos para todos, pero no es posible que este formato cope la práctica totalidad de la programación musical (los programas de madrugada no han de contar como tales, esos son sólo programas de compromiso que emiten todo aquello a lo que no se le da la importancia que merece).
Por otra parte, hay que tener en cuenta que este formato de galas televisivas/programas familiares es netamente latino, sobre todo mexicano, italiano y español. En resumen, Galavisión, Rai y Telecinco son el trío de ases en este terreno.
Se echa de menos un programa, no ya como La edad de oro, que ya quisiéramos, sino como Rockopop. Todo esto existió una vez y parece que desapareció sin dejar rastro.
Aquí en Reino Unido, basta con decir Top of the Pops para resumir cuarenta años de historia, un programa que ha ido siempre cambiando y renovándose con los tiempos y dando cabida a todo tipo de artistas, desde los niños monos cantando baladas hasta raperos o New Order, pasando por Kylie Minogue, por poner sólo dos ejemplos. En todos estos años han conseguido, no sólo un programa musical variado y de calidad, sino también que actuar en él sea una cita imprescindible para muchísimos grupos y que para la ocasión preparen algo especial.
Junto a él, también está cd:uk los sábados por la mañana (ahora en verano los domingos) en ITV, con un formato similar y, por supuesto, “Later… with Jools Holland”. A mí personalmente este planteamiento me fascina. Es un programa circular. En el set, dispuestos en forma de círculo, varios pequeños escenarios en los que se suceden los artistas en directo. Termina uno y empieza otro en el escenario colindante, así como entrevistas, todo conducido por Jools Holland desde el centro de esta circunferencia, desplazándose hacia el radio necesario en cada momento.
Quizá una de las mejores bazas de este programa sea la combinación de artistas que consigue, una mezcla siempre interesante, y con su alternancia se crea también una secuencia de escucha muy cuidada. Veamos un par de ejemplos: en un mismo programa se congregan Robert Plant, Athlete, The Fall, The Go! Team, Lhasa y Mose Allison. O New Order, The Coral, Rufus Wainwright, Faith Evans… O Coldplay, Jamiroquai, Magic Numbers, Antony and The Johnsons o Billy Preston. Siempre, con mejores o peores cartas, su jugada es ganadora.
No sé qué es necesario, pero sí sé que necesitamos más programas de música y mejores, y estos son los mejores modelos que nos podemos poner como ejemplo.