Weblog María Beltrán
Viernes de incertidumbre
Texto: María Beltrán

“¡Meidei, meidei!”. Fib, tenemos un problema. Nuestra misión peligra. Segundo día y… El domingo queda tan lejos. Por muy extraño que parezca aquí los días son mucho más largos. Se viven las 24 horas de manera muy intensa. ¿Lograremos alcanzar nuestro objetivo?. No sé, no sé… Empiezan a fallarme los sentidos. La interconexión de mis neuronas se acrecienta. Parezco Hal 9000 (Johnny, Johnny…)
Los escenarios siguen ahí (¿a años luz?) y, con tanto concierto, ya no sé adónde ir. Odio ésta frase pero, ¡no siento las piernas!. “Hate The Way You Love” (The Kills). Cambio y corto. Joseph Arthur. Cambio y corto. Suena “Wire” (Atlethe) de fondo. Help! Y ahora, los suecos Mando Diao. ¡No!. Otra vez debo irme allá. Lo que me faltaba. Se me solapan Yo La Tengo y Fischerspooner. Difícil elección. Finalmente, optaré por ver a los primeros. Aunque ya los he visto varias veces, no puedo ni debo perderme a los de Kaplan. Tengo que averiguar si tocan Spec Bebop (es una apuesta que tengo pendiente con cierto amigo, ¿la tocarán ésta vez?).
Stop! Ya no puedo más. Me quedo aquí. En pocos minutos, saldrá Robert Smith (con cada vez menos pelo que cardar) al tabláo. Nervios. La enana blanca se colapsa. ¿Decepción?. No, los fibers no lloran. Al final, no ha sido tan intenso como esperaba. Han sonado genialmente bien y ha sido un lujo ver de nuevo a Porl. Pero, ¿faltó feeling?. Seguimos con aquello del “no sé”. A éstas alturas, ya no sé nada. Tras su actuación, el Escenario Verde se convierte en una pista de baile. Hasta los más rockeros del lugar mueven su esqueleto al ritmo de “Oh! My Gosh”. Impresionante. Seguimos danzando hasta que aparecen los Doves. Sangre, sudor y lágrimas (tropezón, calor y emoción). Como cada día, queremos seguir viendo amanecer en el recinto. Hay que aprovechar cada segundo al máximo. ¡Nos vamos a las carpas!
Perdemos la conexión… Fzzzzz, Fzzzz…


video.fiberfib.com