
En sus casi tres décadas de historia, The Cure ha tenido cinco cambios drásticos en su formación. Comprobaremos cómo suena la última de esas transformaciones dentro de algo más de un mes en Benicàssim, lugar que ha elegido la banda británica para abrir su tour veraniego y donde los teclados de Roger O’Donnell (miembro entre 1987-1990 y 1995-2005) y las guitarras de Perry Bamonte (1990-2005), no acompañarán más sus canciones.
Parece claro que esta gira será histórica. Si en un primer momento nos anunciaron que la formación sería el trío formado por Smith, Gallup y Cooper, aún había un as en la manga: Porl Thompson, para muchos el mejor guitarra que haya pasado por el grupo, regresa a la formación tras doce años de ausencia. Casado con la hermana de Robert Smith, el multiinstrumentista (guitarra, teclados, saxo…) Thompson vuelve a una banda en la que ya estuvo entre 1976 y 1978 y 1983 y 1993 para dotar de nuevo sus canciones de su sello personal, algo sin discusión para cualquier fan de la banda que se precie.
En cambio, la pérdida de O’Donnell y Bamonte fue recibida con tristeza por sus fans, pues de todos era conocido que desde que en 1993 se perdiera el line up más carismático de su historia, nos encontrábamos ante un grupo que llevaba junto una década y funcionaba como una máquina de precisión. Eran “los mejores The Cure que haya habido nunca” -según decía Smith en las entrevistas que acompañan a la grabación del sorprendente DVD “Trilogy” (2002), donde aseguraba que el grupo nunca había conseguido un directo tan bueno como el que podía ofrecer con el quinteto Smith/Gallup/Bamonte/O’Donnell/Cooper. Objetivamente y analizando las giras posteriores a “Bloodflowers” (2000), quizá le demos la razón. Lo cierto es que Roger O’Donnell, responsable para muchos del tono magnánimo y las atmósferas crepusculares de “Disintegration” (89) o el viejo conocido de la banda Perry Bamonte, quien comenzó de roadie probando guitarras a Porl Thompson para terminar sustituyendo a O’Donnell primero y a Porl Thompson después, han dejado la banda.
Junto con el comunicado oficial, Smith comenta en su web oficial que “había buenas razones para este cambio… razones que todos conocemos, comprendemos y aceptamos”. Todo el mundo se preguntará cuáles son estas “buenas razones”, lo que es cierto es que desde hace un par de años las cosas no marchaban del todo bien en The Cure. La grabación de su último disco hasta la fecha bajo las órdenes del productor de nu-metal Ross Robinson (Korn, Slipknot,…), comenzaron a generar tensiones en el grupo. Si por un lado, Smith demostraba gran afinidad con Robinson al considerarle la persona idónea para sacar de la banda su mejor sonido, por otro, el resto de miembros no compartían su forma de trabajar, su supuesto perfeccionismo y el no ser tenidos en cuenta para la toma de decisiones,… esto unido a la poca comunicación entre ellos tras su gira del año pasado y a que el grupo se encuentra de nuevo a las órdenes del productor norteamericano, nos aclara en cierta medida la situación.