
Foto Francois Ollivier
La esquizofrenia musical llevada a extremos. O cómo dos personas pueden ser capaces de provocar emociones contrarias sin que las condiciones sean las mejores y sin que el sonido les hagan justicia. Xiu Xiu tuvieron dos cosas en su contra: la incesante música que llegaba de otra carpa y su falta de dinamismo al de cambiar de tema. Cierto es que en una sala el helor que sus bases desesperadas y sus reverberaciones provocan hubiera sido mayor. Pero Jamie Stewat y Caralee McElroy lo dieron todo en cada tema, los vivieron y los sufrieron, como si la vida les fuera en ello. Jugaron con texturas casi inapreciables, como la de un micrófono acariciando un tambor, o sumergido entre piedras dentro de una caja de madera. Desde esos momentos de delicadeza espectral, hasta los más ruidosos y metálicos, fiel reflejo de “La Foret” (Acuarela, 2005). Si el contexto no les hubiera fallado, el resultado hubiera sido aún más impresionante.
Mejor canción: “I Love The Valley Uh” Mejor momento: las ovaciones espontáneas cada vez que Jamie Stewart hablaba Si te gustó este concierto, no te pierdas a… Migala