
Foto Javier Rosa
El FIB Club parecía ayer, gracias a Mando Diao, el Club A Go Go. Garage y tradición británicas sacudiendo la carpa. Canciones con fuerza y estribillos que se quedan. Excitación y rabia. Los suecos aúnan y exponen un rock directo y bastante mutante en la línea de unión entre The Standells, The Sonics, The Who y The Animals. Un remolino con juegos de voces, accesos nerviosos y electricidad. Por si fuera poco, en directo se desgañitan, saltan, vacilan… Y llevan un órgano Hammond, bien tocado, lo que les acaba de dar ese toque de calidad sonora, de profundidad, de banda con buenas raíces que factura un directo con nervio, sin pretensiones falsas y sólido. Y claro, el público acaba rugiendo y desbordando un recinto que se queda pequeño mientras enlazan canción tras canción.
Mejor canción: “God Knows”. Mejor momento: El silencio, la locura y los streaptease. Si te ha gustado este concierto, no te pierdas a… The Robocop Kraus.