
Los últimos años de La vida de The Posies han sido extraños. en 1998 anunciaron su separación tras grabar “Success”, estuvieron dos años sin verse y, de repente, volvieron a aparecer juntos en múltiples actuaciones en directo. The Posies son, sobre todo, Jonathan Auer y Ken Stringfellow, y ahora están más seguros que nunca de que se necesitan.
“Los dos estamos bastante pirados. En realidad los cuatro que formamos The Posies lo estamos. Eso es lo que nos une, nuestro especial rollo en común, es que estamos bastante locos cada uno en nuestra particular manera”. El que habla es Jon Auer, compositor y cofundador de una de las bandas de power pop más aclamadas de los noventa, The Posies. Una banda que se caracterizó por aunar melodías a la inglesa, letras chispeantes y guitarras ácidas y espinosas. Un grupo cercano en lo espiritual y en lo estilístico con otras formaciones de la época como REM, Matthew Sweet o Teenage Fanclub. También muy cercana a Big Star, banda con la que ha colaborado. “Volver a tocar juntos, continúa Auer, nos devolvió la ilusión de nuestros comienzos, sobre todo cuando tocábamos en acústico. Además, nos dimos cuenta de que cada vez trabajábamos mejor, después una cosa llevó a la otra y aquí estamos de nuevo, con un álbum nuevo bajo el brazo”.
Este álbum del que habla Auer es “Every kind of light” (Rykodisk), un disco que supone una vuelta de los de Ohio, pero también un viaje a sus comienzos como banda. “Es un LP muy diferente a todo lo anterior que hemos grabado, explica, más que nada por que el proceso de grabación fue totalmente distinto. Lo grabamos muy rápido, casi en directo, como un banda de cuatro personas tocando juntas (Auer, Stringfellow, Harris y Minwalla) y contribuyendo todos al sonido final. No es nada meticuloso, no ha sido demasiado pensado, algo que es muy novedoso para nosotros. Por eso suena tal cual, natural y fresco, con mucha energía”.
Esta importancia otorgada por la banda al sonido en directo no es gratuita. Ken Stringfellow, el otro compositor y cofundador de The Posies, hace hincapié en ello. “Lo mejor de esta nueva etapa juntos es que no paramos de sorprendernos a nosotros mismos. Es darnos cuenta de que sonamos muy sólidos, muy acoplados. También de que el nivel que hemos mantenido en toda la gira ha sido, y está siendo, el mejor de nuestra carrera. Antes teníamos conciertos muy buenos y otros bastante peores, mucho sube y baja, y ahora mantenemos un nivel muy alto siempre”. ¿Cuál es el secreto? “Pues estar siempre con mucha ilusión, muy concentrados en lo que estamos haciendo y muy contentos de estar haciendo lo que hacemos”. Ken Stringfellow, al igual que Jon Auer, ha probado con la carrera en solitario o tocando con otras formaciones. En 2004, por ejemplo, publicó “Soft Commands” y además, ha completado su trabajo colaborando con bandas como Lagwagon y girando con REM. Con el cuarteto de Athens también colaboró en las sesiones de grabación de “Reveal” . “En el 98, se lamenta Stringfellow, no tuvimos un final feliz. Jon y yo dejamos de ser amigos y eso fue una gran pérdida, porque habíamos estado colaborando durante veinte años. Afortunadamente volvimos a tocar juntos y eso empezó a solucionarlo todo”.
Precisamente en el 2001, The Posies actuaron en el Festival de Benicássim. “Estuvo genial, continúa, Stringfellow todo salió muy bien. Era el primer concierto grande que hacíamos con nuestra nueva formación y recuerdo reacciones muy buenas por parte del público. También recuerdo que ese año me quedé más días aquí porque luego tocaba con Big Star, lo que me permitió ver a PJ Harvey y conocer a muchos fans de The Posies”. La mejor señal de que las tiranteces han pasado es que ambos han colaborado no sólo en al composición sino también en la producción del álbum; eso sí, con algo de mala uva, han firmado con el pseudónimo de “Ineptunes”.“No es nada irónico, es para resaltar que lo nuestro nunca se ha guiado por las modas”.