
Foto Óscar L. Tejeda
Con “Some Cities” (Capitol, 2005) los de Manchester parecen estar ya inmersos en una vorágine personal a la que no le hace falta mirar a su alrededor. Con un convencimiento bien encaminado por su creatividad, Doves regresan con un disco sólido y reseñable.
Tres miembros con tres discos a cuestas. Para Jimi Goodwin y los hermanos Jez y Andy Williams las cosas tienen su tiempo y su orden, por eso el trayecto de Doves parece encajar oportunamente con sus aspiraciones. Andy Williams es quien habla para Fiber.
Siendo tres, ¿cómo encaráis la labor de componer?
Intentamos ser ordenados, porque no es fácil ponerse de acuerdo. Intentamos componer juntos, eso acaba siendo algo realmente creativo. A veces, estando de gira, hemos grabado algunos bocetos de canción y, entre los tres, hemos dado ideas para que se conviertan en algo más. Pero no nos cuesta trabajar juntos, lo llevamos haciendo desde hace bastante tiempo, tenemos una relación muy familiar y eso ayuda a que instintivamente podamos desarrollar una especie de diálogo creativo.
¿Cómo se hace para que una atmósfera no devore a una canción?
Quizás teniendo claro que todo tiene una medida. Se a qué te refieres, a menudo nos ocurre que pensamos en ambientes para plantearnos una canción, en ese momento es cuando tenemos que centrarnos en la composición y luego damos paso a las atmósferas.
¿En este disco habéis seguido el mismo proceso?
Sí, una de nuestras ideas básicas es no repetir lo que hemos hecho en los discos anteriores. Por eso decidimos no mirar a “Lost Souls” (Heavenly, 2000) y “The Last Broadcast” (Heavenly, 2002). Llegamos al estudio y decidimos que la producción tenía que mantener el ritmo de lo que íbamos componiendo allí mismo, porque el disco lo hemos hecho en gran parte en el estudio.
Supongo que uno se puede ir cansando de trabajar sobre un mismo disco, por eso cuando hace uno nuevo no mira atrás. ¿Es así?
Sí, más aún cuando lo has estado tocando en directo, pero en nuestro caso más bien lo que queríamos era hacer algo más espontáneo. Para ello no íbamos a repetir fórmulas aunque las canciones tengan un sonido que sea reconocible a Doves.
Antes decías que componíais en el estudio. Eso puede ser como un caramelo por los recursos de los que se puede disponer allí.
Sí, al principio del grupo teníamos la tentación de usar esos recursos, pero ahora intentamos ser disciplinados y de hacer discos más concisos. Hay canciones en el álbum que parecen vacías, es lo que queríamos, limpiar.
¿Cómo ves la escena inglesa actual?
Desde mi punto de vista está atravesando un momento saludable. Siempre salen bandas que pueden ser fascinantes y otras, con las que no tenemos nada en común, que parecen buscar estar siempre a la moda. Nunca hemos querido ser parte de ninguna escena, lo que queremos es tocar y seguir nuestro camino. Creo que eso es lo más efectivo.
¿Por vuestro camino pasa el hacer canciones que tengan la inmediatez del pop?
Con “Some Cities” queríamos hacer canciones más directas, pero no nos hemos preocupado por hacer algo deliberadamente pop, eso tiene que salir de modo natural. Nosotros tenemos que hacer lo que sentimos y tenemos que tener una reacción ante esas sensaciones.
Cada vez que la prensa habla de Doves siempre hay referencias a que hacéis canciones de pop épico. ¿Qué opinas?
Cuando estás en grupo sabes que siempre habrá quien diga que eres así. No está mal, es parte de la interpretación de la gente. No estamos de acuerdo con esa referencia, pero sabemos que hay quien puede pensar eso y quien no.