“Fundamos Areal en el año 2000. No éramos DJs, ni íbamos a clubes, así que tampoco asimilábamos muchas influencias exteriores. De hecho, el nombre del sello significa que estábamos dentro de un área, donde sólo estaban incluidas nuestras propias producciones”.
Y es que la historia de Areal es, como mínimo, curiosa. Nuestro interlocutor, Michael Schwanen, nació “en Colonia hace 29 años, pero siendo niño mis padres se mudaron a Bad Nauheim, una pequeña ciudad cercana a Frankfurt”. Fue allí, en la capital de la salchicha, donde el joven Michael comenzó “a producir electrónica, influido por lo que estaba sucediendo en la ciudad”. Poco después, “con 20 años, decidí volver a Colonia. Allí conocí a los que se han convertido en mis mejores amigos, Sebastián (aka Basteroid) y Matthias (aka Konfet)”. Tres tipos que, tras descubrir que compartían la afición por el minimal techno, decidieron “poner en común todo nuestro equipo, y montar un estudio en un pequeño sótano, donde poder producir música”.
El montar un sello fue, entonces, algo de lo más natural. La idea era tan sencilla como “publicar la música que estábamos produciendo. A los tres nos resultaba un espanto eso de enviar demos a sellos y esperar una respuesta. Además, nos parecía mucho mejor si la música de todos iba creciendo al mismo tiempo”. Dicho y hecho, en Mayo de 2001 aparecía la primera referencia de Areal, un doce pulgadas de Basteroid titulado “Automatique/Drehmoment” , cuya promoción y distribución quedó en manos de la todopoderosa Kompakt. “Hablamos con ellos en cuanto empezamos a mover el sello”, recuerda Michael, “para ver si querían hacernos la distribución. Y nos dijeron que sí, a pesar de que no nos conocían ni nos habían escuchado. La gente piensa que en Kompakt son muy suyos, que no ayudan a la gente que no conocen, pero no es cierto. Sin su ayuda, jamás habríamos llegado hasta aquí”. Un “hasta aquí” que significa que giran alrededor de todo el globo, y que discos como el debut de la prodigiosa Ada se cuelan en las listas de resumen del año de publicaciones tan prestigiosas como The Wire o GO Mag. Y todo sin salir de casa: Michael insiste en que “sólo los tres formamos parte del sello, y es algo que no queremos cambiar. Mi amiga Ada se unió a nosotros con la referencia 007, pero ella es como de la familia. Por otro lado, hay proyectos mixtos, como Undo/Redo, que somos Metope y Konfekt, o como Die Clippers, que hacemos a medias Basteroid y yo. Y aunque también hemos publicado a algún amiguete (Remute, Imagen y Roan) nunca escuchamos demos, así que es imposible que descubramos nuevos talentos”. Una familia endogámica, sin duda, pero sobrada de talento, como podrán comprobar los que se acerquen por el FIB Heineken Music Box a partir de la 1:00 de la noche. Michael lo deja claro: “haremos que la gente baile y se vuelva loca como nunca antes lo han hecho. Cada uno de nosotros. Así que espero veros a todos por allí”.