Cristina Lucas

1973, Jaén, España
Vive y trabaja en Madrid, España.

En sus inicios, la obra de Cristina Lucas se centró principalmente en acciones y happenings. Pronto abandona este medio para comenzar a utilizar otros como la instalación, la fotografía, el vídeo o el dibujo, con los que investiga sobre las estructuras de poder desde el punto de vista de la cultura y la crítica de género. La estética aparentemente inocente de sus trabajos le sirve para comentar, de forma irónica y crítica, materias socialmente controvertidas, tales como las ideas de poder y supremacía desarrolladas por los discursos patriarcales, así como el deseo del hombre de dominar la naturaleza y la consideración del ser humano como cumbre de la evolución.

Flying Boys, 2002
Animación digital en DVD color y sonido
1 min 10 seg

En el vídeo Flying Boys, cinco eternos adolescentes vuelan felices por el espacio utilizando su pene como hélice. Con esta obra, Cristina Lucas cuestiona a una generación de jóvenes narcisistas de entre veinte y cuarenta años con miedo a crecer, afectados por el síndrome de Peter Pan.
El lenguaje visual utilizado por la artista, cercano al cómic, elimina las defensas del espectador frente a unos personajes que remiten al superhombre amoral de Niezstche. Flying Boys no cuestiona géneros ni identidades, sino que presenta una actitud adolescente que degenera en el aislamiento del individuo dentro de la sociedad que él mismo ha construido.
El vuelo compartido de estos jóvenes no trata tanto de la búsqueda del otro como de la de sí mismo. El “yo”, al igual que el pene de los personajes de Cristina Lucas, se transmuta en gadget. Sus personajes son masculinos, pero están fuera del alcance del patriarcado porque las actitudes patriarcales ya no son verosímiles. Flying Boys es un cuento sin moraleja protagonizado por héroes modernos y bellos que dan nombre y forma a las inseguridades que nos preocupan, haciendo tangibles los miedos, pero de una manera sublimada y, por tanto, manejable.

El eje del mal, 2003
Animación digital sobre DVD color y sonido
3 min

Lucas parte de la visión todavía vigente en nuestra sociedad de la mujer sometida al orden patriarcal, un discurso que hace de ella la encargada de las tareas domésticas. El eje del mal narra la historia, aparentemente inocente, de una madre que instruye a su hija sobre los beneficios de la limpieza. La acción transcurre en el cuarto de baño, lugar donde la idea terrible de exterminio y aniquilación del molesto enemigo, en este caso microbios y bacterias, es potenciada por las noticias que sobre la guerra de Afganistán se emiten desde una radio. Los diálogos entre madre e hija están cargados de una perversa ingenuidad que enfatiza la idea de destrucción necesaria. Lucas, apelando al sentido del humor del espectador, establece un paralelismo entre la educación femenina y la creación de una opinión global mediante la manipulación a la que nos someten los medios de comunicación.

Mi lucha, 2004
DVD color y sonido
5 min

Cristina Lucas cuestiona con este vídeo la relación actual entre el mundo del arte, el artista y el público como receptor de la obra. Mi lucha muestra a un hombre que, armado con un micrófono, realiza en las calles de Nueva York un encendido discurso sobre la importancia del arte y la necesidad de liberar sus fronteras. La absoluta indiferencia de los transeúntes ante este moderno predicador induce, por una parte, a reflexionar sobre la distancia que desde unas décadas atrás existe entre el artista como emisor de la obra y el espectador como receptor y, por otra, a recordar que el arte puede funcionar como un sublevador de conciencias. El título del vídeo es una referencia clara a Mein Kampf de Hitler y dota a la obra de un carácter propagandístico que recuerda a las estrategias seguidas por el dictador alemán.

Isabel Yáñez