Bjørn Melhus

1966, Kirchheim/Teck, Alemania
Vive y trabaja en Berlín, Alemania

Artista polifacético en el sentido literal de la palabra, Melhus es conocido por interpretar a todos los personajes que aparecen en sus vídeos. Ello, a pesar de lo que pueda parecer, no se debe tanto a una vena narcisista o a una escasez de recursos, como al interés de Melhus por investigar la identidad y los roles preestablecidos.
Melhus pertenece a la primera generación expuesta de manera fulminante a la cultura norteamericana exportada a través del cine de Hollywood y las series de televisión que, a partir de los años 60 inundaron los hogares europeos. La fascinación que estas imágenes, en aquel entonces todavía pertenecientes a “otro mundo”, ejercieron sobre el artista queda reflejada de forma muy personal. Prestando su cuerpo a las voces de estrellas del cine, de la música o de la televisión, el artista evoca la memoria colectiva y muestra el papel decisivo que juegan los medios de comunicación, y sobre todo la televisión, en la socialización y la construcción de nuestra identidad. Para Melhus la televisión es, a la vez, reflejo de la realidad y productora de realidad a través de la función modelo que ejercen sus protagonistas.
A pesar de la seriedad con la que el artista está llevando a cabo su investigación, el humor y, sobre todo la autoironía están presentes en toda su obra. También es importante para él el concepto del juego: juega a diseccionar y personificar cada una de las capas que componen una identidad y, en trabajos recientes, también a relacionar entre sí a identidades prototipo.

No Sunshine, 1997
DVD color y sonido
5 min 10 seg

En No Sushine, Melhus utiliza fragmentos de canciones muy tempranas de Michael Jackson y de Stevie Wonder, canciones de una época en la que estaban siendo explotados por la industria del pop y privados de su infancia. Sobre este fondo sonoro, una creación en sí misma, se representa el conflicto interno entre permanencia y crecimiento a través del desdoblamiento físico de los personajes.
La obra bien podría representar una de las constantes en su trayectoría en el que parte por completo de material sonoro. Su método de trabajo se parece al de los autores que utilizan metraje encontrado, pero centrándose en las bandas sonoras y los diálogos y prescindiendo de la imagen. Melhus deconstruye el material acústico encontrado y lo recompone para crear la banda sonora de un historia nueva que después le sirve de playback al rodar las imágenes.

Marta Gerveno