Huéscar, Granada, España, 1963.
Vive y trabaja en Granada.
Valeriano López utiliza en su obra, principalmente videográfica, el lenguaje del videojuego o la publicidad, productos de la sociedad de consumo, para lograr llamar la atención del espectador sobre problemas como la inmigración o las diferencias que intencionadamente se establecen para alejar primer y tercer mundo. Su mirada irónica sobre estos fenómenos induce a una reflexión crítica sobre los estereotipos culturales y genera la duda en el espectador. López disuelve las fronteras de esta separación artificial construida por Occidente con el sólo motivo de protegerse de ese “otro” al que siempre se teme y con el objetivo de justificar los comportamientos xenófobos y racistas que se traducen incluso en los sistemas que se han establecido para el control de la población que ha emigrado de esos países pobres o en vías de desarrollo.

Estrecho Adventure, 1996.
Animación. DVD color y sonido. 6’ 22’’.
Edición: 1/3.
Estrecho Adventure, un cortometraje de animación en color, trata sobre uno de los problemas más acuciantes de la sociedad española actual: el fenómeno de la inmigración desde las costas del norte de Marruecos. Como si de un videojuego se tratara, Valeriano López introduce al espectador en la aventura de un marroquí llamado Abdul. Éste ha de sortear diferentes obstáculos (el fuerte oleaje en el Estrecho de Gibraltar durante el viaje en patera, la persecución de la Guardia Civil) hasta alcanzar las costas españolas, donde terminará trabajando en un invernadero en el que se cultivan tomates para conseguir, una vez pasadas todas las etapas del juego, los papeles para dejar de ser un ilegal. A través de esta estrategia –la apropiación de la estética del videojuego–, ofrece de forma irónica y crítica una visión real de lo que ocurre en las costas del sur español. Pero más allá de esta extensa primera parte, la segunda, tras una apertura de cámara, da paso a un mini documental donde podemos observar cómo dos niños marroquíes juegan con este videojuego en un café, enfrentándose a la realidad de una situación lamentable con un humor inteligente que plasma la horrible necesidad de dejar de ser un país de tercera.
Tania Pardo