Jueves 16, 01:15 – Escenario Verde

Glasvegas es uno de los grupos actuales que más revuelo está causando. ¿La razón? Unas canciones que se apoderan de los oídos de quien las escucha con confianza y a la vez intimidad.
Una buena ristra de singles y un álbum, “Glasvegas” (Columbia, 2008), han conseguido situar a James Allan, Rab Allan, Paul Donoghue y Caroline McKay, en un lugar en el que las letras y la forma de cantar de James Allan consiguen que cualquiera se identifique con lo que dice. Esta ventaja se apoya además en unas melodías que, aparte de remitir a la mejor tradición pop de siempre, saben enganchar desde el principio.
Se ha dicho que son como una mezcla entre The Jesus & Mary Chain, The Ronettes y The Clash, y algo hay de cierto en ello, pero en realidad el punto en común entre estos nombres y Glasvegas reside en la habilidad melódica de la que hacen gala. Porque “Daddy’s Gone”, “Geraldine”, “It’s My Own Cheating Heart That Makes Me Cry” o “Go Square Go!”, entre otras canciones, no son producto de la casualidad sino más bien del talento de una banda especial.
